La inteligencia artificial se ha instalado en el centro del debate sobre el futuro del trabajo. Lejos de limitarse a sustituir tareas humanas, un nuevo análisis de Vanguard apunta a que la IA puede impulsar la creación de empleo y elevar los salarios a medio y largo plazo, siempre que empresas, profesionales y gobiernos se adapten con rapidez. En este artículo veremos cómo la IA está transformando el mercado laboral, por qué puede convertirse en un motor de productividad y mejores sueldos, qué sectores se benefician más y qué puedes hacer hoy para posicionarte mejor en esta nueva economía.

La nueva relación entre IA, empleo y salarios

Durante años, el relato dominante sobre la automatización se centró en el miedo a la destrucción de puestos de trabajo. Sin embargo, la experiencia histórica con otras tecnologías generales, como la electricidad o internet, muestra un patrón diferente: a corto plazo hay disrupciones y cambios bruscos, pero a medio plazo la productividad aumenta, surgen nuevas profesiones y el empleo total tiende a recuperarse e incluso crecer. La IA parece seguir una trayectoria similar, aunque con una velocidad sin precedentes.

El análisis reciente de Vanguard se enmarca en esta visión de largo plazo. La idea central es que la inteligencia artificial no solo reduce costes, sino que permite producir más y mejor, generar nuevos productos y servicios y atender a más clientes. Esa combinación, si se gestiona bien, se traduce en más puestos de trabajo y en salarios más altos, especialmente en los perfiles capaces de aprovechar la tecnología para multiplicar su impacto.

Qué señala el nuevo análisis de Vanguard sobre IA y mercado laboral

Las grandes gestoras de inversión como Vanguard observan la IA desde una perspectiva macroeconómica: impacto en el crecimiento del PIB, en la productividad de las empresas, en la inflación y, por supuesto, en el empleo y los salarios. La conclusión clave del análisis es que la IA, en lugar de ser un simple sustituto del trabajo humano, actúa como un potente complemento para muchos profesionales y sectores. Esa complementariedad abre la puerta a incrementos sostenidos de productividad que suelen ir de la mano de salarios más altos.

Según este enfoque, la IA tiene un doble efecto. Por un lado, automatiza tareas rutinarias o repetitivas, liberando tiempo humano. Por otro, crea demanda de nuevos perfiles vinculados al diseño, supervisión y mejora de sistemas inteligentes, así como de actividades que requieren creatividad, empatía y juicio, donde la intervención humana sigue siendo insustituible. El balance neto, si hay inversión y formación suficientes, puede ser claramente positivo para el empleo.

En esa lógica, Vanguard pone el acento en la necesidad de interpretar los datos laborales con matices. Es probable que ciertos sectores vean recortes o transformación profunda de puestos, mientras otros vivan un boom de contratación. Más que hablar de destrucción de empleo, el informe invita a pensar en reasignación masiva de talento, con una prima creciente para quienes desarrollen habilidades complementarias a la IA.

Productividad y crecimiento económico como motor de salarios

Un elemento central del análisis es el vínculo entre productividad y salarios. A largo plazo, los sueldos reales en una economía solo pueden crecer de forma sostenida si aumenta la cantidad de valor que cada trabajador es capaz de generar por hora. La IA, bien integrada, permite precisamente eso: automatizar pasos mecánicos, reducir errores, acelerar procesos y tomar decisiones mejor informadas.

Cuando las empresas producen más valor con la misma plantilla, se abren varias opciones: pueden bajar precios y ganar cuota de mercado, lanzar nuevas líneas de negocio, mejorar condiciones laborales o una combinación de todo ello. En sectores competitivos, la presión del mercado y la necesidad de retener talento tienden a canalizar parte de esas ganancias de productividad hacia salarios más altos, especialmente en puestos de mayor cualificación.

Reconfiguración de tareas más que eliminación de puestos

Otra idea clave es que la IA no suele reemplazar puestos completos, sino tareas específicas dentro de esos puestos. Un abogado, un médico o un analista financiero no desaparecen porque exista una herramienta que redacta borradores de textos, sugiere diagnósticos o analiza datos. Lo que cambia es el reparto de tiempo: menos horas en tareas mecánicas y más dedicación a actividades estratégicas, de relación humana o de alta complejidad.

Esta reconfiguración abre la puerta a que un mismo profesional aporte mayor valor en la misma jornada, lo que justifica salarios más elevados. También hace posible que las empresas amplíen su base de clientes sin multiplicar costes laborales en la misma proporción, sosteniendo así el empleo mientras crece el negocio.

Por qué la IA puede impulsar el empleo en lugar de destruirlo

La visión catastrofista de la IA como destructora masiva de empleo suele ignorar varios mecanismos de creación de puestos de trabajo que se activan cuando aparece una tecnología de propósito general. El análisis de Vanguard recuerda que la economía es dinámica: cuando una actividad se vuelve más barata o eficiente, suelen aparecer nuevas demandas y modelos de negocio que antes no eran rentables.

Mecanismos a través de los que la IA crea empleo

Entre los canales más relevantes por los que la IA impulsa el empleo destacan los siguientes:

  • Apertura de nuevos mercados y productos gracias a la reducción de costes y tiempos de desarrollo.
  • Incremento de la demanda en sectores que utilizan la IA para mejorar la experiencia de cliente, lo que requiere más personal en atención, ventas y posventa.
  • Creación de industrias enteras alrededor de la IA, desde el desarrollo de modelos hasta la ciberseguridad, la infraestructura en la nube o la consultoría especializada.
  • Mayor competitividad de las pequeñas y medianas empresas, que pueden aprovechar herramientas de IA accesibles para escalar sin grandes estructuras, generando empleo local.
  • Reasignación de tiempo de los profesionales a tareas de mayor valor añadido, lo que suele abrir oportunidades de nuevos roles y líneas de negocio dentro de las mismas organizaciones.

Históricamente, la combinación de estos efectos ha llevado a un saldo positivo en términos de empleo, aunque con ganadores y perdedores. La clave, tal y como insiste la investigación económica, está en la velocidad de adaptación de los sistemas educativos, las políticas públicas y las empresas.

Impacto de la IA en los salarios: quién gana y quién se rezaga

Que la IA pueda elevar el nivel medio de los salarios no significa que todos los trabajadores se beneficien por igual. El análisis de Vanguard subraya que la distribución de las ganancias es desigual y depende sobre todo del tipo de habilidades que posea cada persona y de su capacidad para actualizarlas con rapidez. La brecha entre perfiles complementados por la IA y perfiles fácilmente automatizables tiende a ampliarse.

En términos generales, los mayores beneficios salariales se concentran en profesionales que combinan conocimiento técnico con entendimiento del negocio y habilidades humanas difíciles de codificar. Esto incluye desde desarrolladores y científicos de datos hasta médicos, ingenieros, consultores y gestores que integran la IA en sus decisiones diarias. Por el contrario, quienes desempeñan tareas altamente repetitivas y poco especializadas afrontan una presión a la baja sobre sus sueldos, salvo que den un salto hacia funciones más complejas.

Podemos resumir el efecto de la IA sobre los salarios en tres grandes grupos de trabajadores:

  • Perfiles altamente cualificados y complementados por la IA: probabilidad elevada de aumentos salariales por su mayor productividad y poder de negociación.
  • Perfiles intermedios con tareas parcialmente automatizables: riesgo de estancamiento salarial si no se reciclan, pero también oportunidad de mejora si adoptan herramientas de IA para ganar valor.
  • Perfiles con tareas muy rutinarias y fácilmente automatizables: mayor riesgo de presión a la baja en salarios y necesidad urgente de reconversión profesional.

Para reducir las brechas y lograr que más personas se sitúen en el primer grupo, el informe enfatiza la importancia de la formación continua, los programas de reskilling y las políticas que facilitan el tránsito entre sectores.

Sectores y perfiles profesionales más beneficiados por la IA

No todos los sectores sentirán el impacto positivo de la misma manera. Allí donde la IA actúa como potenciador de capacidades humanas más que como simple sustituto, el efecto sobre el empleo y los salarios tiende a ser más favorable. Entre los ámbitos con mejor perspectiva destacan varios que ya están abrazando la inteligencia artificial como palanca central de su estrategia.

Algunos de los sectores y perfiles con mayor potencial de crecimiento gracias a la IA son los siguientes:

  • Salud y biotecnología: médicos, personal de enfermería, investigadores, bioinformáticos y técnicos de laboratorio que utilizan IA para diagnóstico, diseño de fármacos y medicina personalizada.
  • Tecnología y datos: desarrolladores, ingenieros de machine learning, arquitectos de datos, especialistas en ciberseguridad y responsables de infraestructuras en la nube.
  • Servicios financieros: analistas, gestores de riesgos, especialistas en cumplimiento normativo y asesores financieros que integran modelos inteligentes en su toma de decisiones.
  • Marketing y ventas: profesionales que emplean IA para segmentar mejor, personalizar mensajes, optimizar campañas y mejorar la experiencia de cliente.
  • Manufactura avanzada y logística: ingenieros de procesos, expertos en mantenimiento predictivo y responsables de cadenas de suministro basadas en datos.
  • Educación y formación: docentes, diseñadores instruccionales y creadores de contenidos capaces de integrar IA en el aprendizaje personalizado.
  • Sector público y servicios urbanos: especialistas en análisis de políticas, gestión de datos masivos y diseño de servicios digitales centrados en el ciudadano.

En todos estos campos, la IA multiplica el impacto de los profesionales, lo que justifica una mayor demanda de talento y, en consecuencia, mejores condiciones salariales para quienes dominen estas herramientas.

Estrategias para profesionales en un mercado laboral impulsado por IA

Si la IA va a impulsar empleo y salarios, pero de manera desigual, la pregunta clave es qué pueden hacer los profesionales para situarse del lado ganador de la transformación. El mensaje que se desprende del análisis de Vanguard y de numerosos estudios académicos es claro: la proactividad marca la diferencia. No se trata de convertirse en programador de la noche a la mañana, sino de aprender a trabajar con la IA de forma estratégica.

Habilidades que la IA complementa en lugar de sustituir

La evidencia acumulada indica que ciertas habilidades se ven reforzadas por la IA, en lugar de quedar amenazadas. Desarrollarlas aumenta tu resiliencia laboral y tu valor en el mercado:

  • Capacidad de análisis y pensamiento crítico para interpretar resultados generados por sistemas de IA y tomar decisiones informadas.
  • Comunicación escrita y oral de alto nivel, necesaria para traducir datos y modelos en narrativas comprensibles para clientes y equipos.
  • Creatividad y resolución de problemas complejos, donde la IA aporta ideas o patrones, pero la síntesis final sigue siendo humana.
  • Habilidades sociales y de liderazgo, claves para coordinar equipos, gestionar cambios organizativos y generar confianza.
  • Comprensión básica de cómo funciona la IA, sus límites y sus riesgos éticos, de forma que puedas supervisar su uso responsable.

Plan práctico para adaptarte a la era de la IA

Más allá de la teoría, es útil contar con un plan de acción concreto para actualizar tu perfil profesional. Algunos pasos recomendables son estos:

  1. Mapear tus tareas actuales e identificar cuáles son repetitivas y susceptibles de automatización, y cuáles requieren juicio, creatividad o trato humano.
  2. Explorar herramientas de IA específicas para tu sector y empezar a probarlas en proyectos reales, aunque sea a pequeña escala.
  3. Invertir tiempo de forma sistemática en formación, combinando cursos en línea, lecturas especializadas y comunidades profesionales.
  4. Buscar proyectos dentro de tu organización que te permitan liderar o participar en iniciativas vinculadas a la IA.
  5. Construir una red de contactos interesados en la inteligencia artificial aplicada a tu campo, para compartir aprendizajes y oportunidades.

Este enfoque incremental te permitirá ir incorporando la IA a tu día a día sin esperar a que el cambio te venga impuesto, aumentando tus opciones de acceder a mejores salarios y posiciones de mayor responsabilidad.

Claves para que las empresas conviertan la IA en mejores empleos y salarios

El papel de las organizaciones es decisivo para que el potencial de la IA se traduzca en más empleo de calidad. No basta con implementar tecnologías; hace falta rediseñar procesos, puestos y modelos de gestión del talento. Las compañías que entienden la IA como una aliada estratégica, y no solo como una vía para recortar costes, son las que tienen más probabilidades de atraer y retener a los mejores profesionales.

Algunas prácticas empresariales que favorecen un impacto positivo de la IA sobre el empleo y los salarios son las siguientes:

  • Diseñar proyectos de IA con foco claro en aumentar el valor creado por persona empleada, no únicamente en reducción de plantilla.
  • Invertir de forma decidida en formación interna, ayudando a que los equipos integren la IA en su trabajo diario.
  • Redefinir roles para combinar tareas automatizadas con responsabilidades de mayor nivel, creando trayectorias profesionales atractivas.
  • Establecer métricas que midan el impacto de la IA en productividad, satisfacción del cliente y bienestar de los empleados.
  • Fomentar una cultura de experimentación responsable, donde se prueben nuevas herramientas de IA, pero con supervisión humana y criterios éticos claros.

Cuando las empresas siguen este tipo de estrategias, la IA se convierte en una palanca para crecer, innovar y ofrecer mejores salarios, en lugar de un simple mecanismo de sustitución laboral.

En conjunto, los análisis recientes apuntan a que la inteligencia artificial tiene el potencial de impulsar tanto el empleo como los salarios, siempre que la sociedad se prepare para ello. Para los profesionales, la clave está en desarrollar habilidades complementarias a la IA y aprender a usarla como herramienta diaria. Para las empresas, el reto pasa por integrar la tecnología en su estrategia de crecimiento y en su gestión del talento. La pregunta no es si la IA transformará el mercado laboral, sino si cada uno de nosotros decidirá anticiparse y aprovechar esa transformación o limitarse a reaccionar cuando ya sea inevitable.